malasaña · guía de la semana
Qué hacer en Malasaña esta semana
Malasaña no se descubre, se rehace cada septiembre. Vuelven los universitarios, vuelven las salas a su programación de invierno y la Corredera Alta de San Pablo recupera ese ruido de fondo que en agosto sólo existe en la memoria. Aquí va lo que hay de verdad entre el miércoles 30 de septiembre y el domingo 11 de octubre, con los sitios de siempre para rellenar los huecos.
Música: flamenco, funk coreano y noches largas
Condeduque, calle del Conde Duque 9-11. Técnicamente en el borde del barrio, culturalmente dentro. Octubre arranca serio:
- Hasta el viernes 2: Pablo Martín Caminero y su Trilogía flamenca, estreno en Madrid. Tres noches, tres piezas: el toque, el cante y el baile. Setenta minutos cada una.
- Viernes 2 y sábado 3: The Dog Days Are Over 2.0, de Jan Martens. Danza que se mide en resistencia.
- Domingo 4: ADG7 (Ak Dan Gwang Chil), pop-folk chamánico coreano con más funk del que cabe esperar.
- Jueves 8: Abraham Boba presenta 163 centímetros.
- Viernes 9: Gala i Ovidio, Un final que parece un principio.
Entradas en la taquilla de Madrid Destino. Las de los viernes se van antes.
Maravillas Club, calle San Vicente Ferrer 33. Más de treinta años de indie, pop y rock en el corazón del barrio, con sesiones de DJ los fines de semana. La programación se anuncia sobre la marcha: mira su web antes de bajar, porque las noches buenas se llenan sin avisar.
Arte: lo que sigue en pie después de Apertura
Apertura Madrid Gallery Weekend fue del 10 al 13 de septiembre y abrió la temporada de unas sesenta galerías. Las exposiciones de esa tanda siguen colgadas durante semanas, así que este es el momento tranquilo para verlas sin codazos. La ruta natural desde Malasaña baja hacia Salesas y Chueca; conviene comprobar horarios en cada galería, porque muchas cierran domingo y lunes.
Museo de Historia de Madrid, calle Fuencarral 78. El mejor plan gratuito del barrio y casi nadie lo usa como tal. Madrid entre épocas, las fotografías de Andrés Valentín Pérez Serén que fusionan la ciudad de ahora con la de antes, vive sus últimos días: cierra el domingo 4 de octubre. Abierto de martes a domingo, de 10 a 20 horas, entrada libre. El portal barroco de Pedro de Ribera ya justifica la visita.
Condeduque, otra vez. Sus salas de exposiciones abren de martes a sábado de 10 a 14 y de 17:30 a 21 horas, y domingos y festivos de 10:30 a 14. Consulta qué hay montado antes de ir.
Vermú: hay un orden y conviene respetarlo
El vermú en Malasaña no es una tendencia, es un horario. Entre la una y las tres, sábado y domingo, el barrio entero se pone en pie.
Casa Camacho, San Vicente Ferrer. Vermú de grifo desde hace décadas, barra corta, sin pretensiones. Si hay cola, es que es sábado.
La Ardosa, calle Colón. Bodega de 1892, con vermú de barril y tortilla de las que se discuten. Va de pie y no se lo tomes a mal.
Plaza del Dos de Mayo. Para después, cuando el sol lo permita. El arco de Daoíz y Velarde recuerda el 2 de mayo de 1808 y hace de decorado sin quejarse.
Planes de finde
Sábado por la mañana: Museo de Historia, luego paseo por Fuencarral hasta el Mercado de San Ildefonso si el estómago lo pide.
Sábado por la tarde: libros en Tipos Infames, calle San Joaquín. Librería y barra a partes iguales, de las que aguantan el barrio.
Sábado por la noche: la calle Velarde y La Vía Láctea, uno de los pocos bares que recuerda la Movida sin ponérsela por delante. Después, lo que te dé el cuerpo por San Vicente Ferrer y alrededores.
Domingo: Condeduque a mediodía si hay algo en sala, o simplemente cruzar el barrio andando con la ciudad medio dormida. Madrid premia al que vuelve, no al que llega.
El ritmo del barrio
Conviene entender cómo se mueve Malasaña para no perder la tarde. Entre semana es un barrio de trabajo con terrazas a medio gas: cafés en la calle Pez y la Corredera Alta de San Pablo, gente con portátil en San Andrés, el ir y venir de Fuencarral. El jueves ya cambia el aire, el viernes se llena y el sábado por la noche se reparte entre Velarde, Espíritu Santo y San Vicente Ferrer sin que nadie lo coordine. Si quieres sitio, llega temprano o vete pronto. Las mejores conversaciones del barrio siguen pasando a las siete de la tarde, con la luz todavía en las fachadas.
Un último aviso
Esta guía cubre lo que se puede confirmar. Lo demás en Malasaña ocurre a última hora y no siempre se anuncia: un concierto pequeño en un sótano, una inauguración sin cartel. Ahí se ve quién conoce el barrio.